






gracias a Luvi por ponernos en la pista del video
Rolando canta el Lamento di Federico, de La Arlesiana
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Desde que visité Cuba hace unas semanas, he estado pensando sobre la agresión visual a nuestras vidas. Si uno toma un taxi neoyorquino, se enciende un televisor con su correspondiente bombardeo de noticias y anuncios. Cosas como el mirar por la ventanilla, observar la luz del sol proyectada en una pared, la sonrisa de un niño, el aliento de la ciudad, ya están pasadas de moda.
En La Habana pasaba muchas horas contemplando una sola calle. Nada —ni una marca, ni un anuncio o un letrero de neón— me distraía de observar cómo la ciudad se iba rindiendo bajo la luz del sol. La lucha de Fidel Castro en pos del socialismo ha forjado a costa de un precio colosal una estética única, liberada de cualquier agitación, atrapada en un equilibrio inquietante de quietud y decadencia.
En el mundo actual, estos espacios vacíos, alejados del asalto del marketing, más allá de cualquier forma de mensaje (correo electrónico, sms, Twitter), se erosionan hasta el punto de que el silencio provoca distintos tipos de ansiedad por la sensación de no estar solicitado.
En cierto sentido, toda la crisis económica tiene que ver con la adicción: a instrumentos financieros cada vez más sofisticados (y opacos) diseñados para apalancar desde una vivienda a un plan de pensiones, en el nombre de la elevada rentabilidad que impulsó el consumo desenfrenado de los últimos años. Este desenfreno quedó horrendamente de manifiesto el día de Acción de Gracias . Esta fiesta también se ha convertido en temporada alta para las rebajas. Una multitud atraída hasta un establecimiento de Wal-Mart en Long Island, Nueva York, por ofertas de televisiores y reproductores de DVD baratos, entró en tropel antes del alba y mató a pisotones a un trabajador temporal, Jdimypai (Jimbo) Damour.
Imagínense la escena: 2.000 compradores impacientes que habían hecho noche allí presionando las puertas de cristal del hipermercado hasta que por fin las derribaron justo antes de las cinco de la mañana, y entrando en manada por encima de un hombre moribundo en busca de una ganga esquiva.
No defiendo la solución cubana: la mayoría de las tiendas de La Habana están vacías. Pero la muerte de Damour parece el epitafio de un arrebato de locura en EE UU, el último estertor del monstruo ahora agonizante que ha hecho que la deuda fuese tan abrumadora que mucha gente se encuentra en casas que valen menos que lo que deben al banco.
Barack Obama, el presidente electo, ha reunido a un potente equipo económico. Tendrá que tener mucha mano; aprobar un paquete de incentivos basado en el gasto público puede ser una de las primeras decisiones. Pero veo una larga recesión. Los estadounidenses necesitan reaprender a administrarse y reflexionar sobre sus prioridades. El ahorro resultante no ayudará a la economía, pero sí puede ayudar a distinguir a los seres humanos aplastados de las pantallas planas de televisión.
No hay nada más letal que el rebaño. Fue el pensamiento gregario, en el que desapareció la distinción entre reguladores y regulados, el que devaluó el precio del riesgo a cero y puso de rodillas a algunos de los grandes nombres de la banca estadounidense. En Wal-Mart, la mentalidad gregaria se apoderó de una muchedumbre hasta el punto de que un hombre moribundo se volvió invisible.
Ver, pensar de manera independiente, exige espacio visual. Incluso aunque La Habana esté fuera de su alcance, aíslense por un momento.
Apaguen todo. Respiren hondo. Ahora, en el silencio, prueben a imaginar lo que vio Damour, de 34 años, cuando la multitud enloquecida le aplastó.
DEJAR DE PENSAR COMO EL REBAÑO
Roger Cohen
The New York Times
Publicado en el suplemento NYT de El País de 11-12-08
La situación previa: Rolando no había tenido más remedio que suspender, por un fuerte resfriado, la función de Les Contes d’Hoffmann del dia 4. No se sabía que pasaría con la del 7, fecha de nuestra visita a la ROH.








Tornate, o cari baci es el madrigal número trece de los incluidos en el Settimo Libro di Madrigali de Claudio Monteverdi, basado en el texto de de Giambattista Marini, Gli Amori.Tornate, o cari baci, a ritornarmi in vita
baci al mio cor digiun esca gradita!
Voi di quel dolce amaro per cui languir m'è caro,
di quel dolce non meno nettare che veleno
pascete i miei famelici desiri,
baci in cui dolci provo anco i sospiri!

Nada lineal, nada sencillo, de la confusión surge la inspiración
Camiseta para asistir a programa radiofónico, que el locutor tenga donde mirar
Una de la Rana Gustavo, para que la orquesta no se aburra en el ensayo
Aquí un modelito colorido...rallas impactantes por delante y PLAZA DE TOROS por detrás, casi ná...
En tonos morados, la llevaba en Barcelona cuando cantó Manon

Esta podría ser una ilustación de la etapa africana de Barceló, por ejemplo.
Y, finalmente, nuestra preferida: la camisa de flores que llevaba en abril, en su recital en el Teatro de la Zarzuela de Madrid...ay, que recuerdos!
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Esta tarde (dia 27) ha tenido lugar en la ciudad alemana de Offenburg de la ceremonia de entrega de los 60 premios Bambi, los mas importantes de Alemania en su especialidad, que cada año otorga el grupo de comunicación Hubert Burda Media.

